El estudio es la única llave que abre todas las puertas

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Con esa frase y una sonrisa amplia que denota la satisfacción del deber cumplido, Nicoll Martínez recibió el título de bachiller en la especialización de información y comercialización en el Colegio de bachillerato Técnico Luis Fernando Ruíz de Latacunga.

A sus 18 años, Nicoll se siente feliz al haber cumplido una de sus metas, ser la abanderada y mejor egresada de la institución educativa, a la que dice llevarla en el corazón y a la que la representará con orgullo en su etapa universitaria en la Escuela Politécnica de Chimborazo, a la que fue asignada tras haber obtenido unos de los mejores puntajes en las pruebas del Senescyt.

“Este es el mejor pago que le puedo dar al sacrificio de mis padres”, dice tratando de contener las lágrimas que se dibujan en su rostro al recordar que debido a desacuerdos entre sus progenitores, parte del año anterior y todo este año lectivo tuvo que viajar diariamente de Quito a Latacunga y viceversa, ciudad donde actualmente reside su madre.

“Fue muy difícil, porque todos los días debía levantarme a las 03h30 de la mañana para tomar el bus y no atrasarme a clases”, afirma con satisfacción, mientras aprieta entre sus manos el título de bachiller que recibió por parte de la coordinadora zonal de Educación Econ. Maribel Guerrero durante la ceremonia de Graduación, sin tener que esperar varios meses como ocurría años atrás.

photo_1 En su último día en la institución educativa, Nicoll agradece a sus maestros por las enseñanzas, a sus compañeros por la solidaridad, a sus amigas por los consejos y a sus padres por el sacrificio diario para que no le falte lo necesario para culminar esta etapa estudiantil.

Antes de tomar el bus de regreso a Quito, Nicoll se despidió aconsejando a sus ex compañeros que estudien mucho, ya que es la única manera de superarse, cumplir sueños y abrir puertas que parecen imposibles.